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Presidente del BCR renuncia y un día después confirma que Bukele sí disponía fondos para atender Covid-19

El funcionario depuso su cargo argumentando motivos personales, aunque en redes sociales se rumora que Karim Bukele lo despidió.

Desde la declaratoria de la emergencia sanitaria en el mes de marzo, el presidente Nayib Bukele pasó quejándose y acusando a Órgano Legislativo de no autorizar los recursos para atender la emergencia sanitaria, a la cual se sumó la tormenta tropical Amanda.

Sin embargo, Nicolás Martínez, hasta hace dos días, presidente del Banco Central de Reserva, afirmó todo lo contrario durante la rendición de cuentas ante la comisión especial de la Asamblea Legislativa que investiga el uso de la deuda adquirida para atender la pandemia de covid-19.

Con cifras en mano, Martínez contradijo el discurso de reclamo de parte del mandatario sobre una presunta escasez de fondos para atender el covid-19 y afirmó que al 31 de agosto, el gobierno de Bukele había gastado $2,643.58 millones provenientes de deuda y donaciones.

En el informe, el expresidente del BCR detalla que en concepto de deuda, Banco Central en concepto de deuda y según sus datos, el Ejecutivo obtuvo $1,643 millones provenientes de deuda externa, incluyendo bonos emitidos en el mercado internacional y préstamos.

Las arcas del Estado también recibieron $1,595 millones provenientes de deuda interna, entre estos, Letras del Tesoro Público (Letes) y Certificados del Tesoro (Cetes). A diferencia de la deuda externa, los Letes y Cetes no requieren aprobación de los diputados para emitirse.

Esta mala administración de los recursos del Estado, ha llevado al país a un de endeudamiento riesgoso. De acuerdo a datos del ministerio de Hacienda, las Letes están por el nivel más alto desde 1995.

Martínez dijo desconocer en qué se gastó el dinero, lo que sí dejó claro es que el BCR registró $3,238 millones. De ese monto el Gobierno ha gastado $2,631 millones, más $12.58 millones, lo que totaliza $2,643.58 millones.

Al cierre de agosto, el Banco Central registró recursos que no se habían ejecutado. De la deuda externa quedó pendiente un saldo de $606 millones y de la deuda interna registró un remanente de $418,000.

Dentro de la deuda externa se incluye la emisión de $1,000 millones en bonos, colocada en julio pasado, pero $354 millones no pueden usarse porque la Asamblea debe aprobar su incorporación al presupuesto de 2020.

Dentro de la deuda externa se incluye la emisión de $1,000 millones en bonos, colocada en julio pasado, pero $354 millones no pueden usarse porque la Asamblea debe aprobar su incorporación al presupuesto de 2020.

La honestidad incomoda a los Bukele

La decisión de remover del cargo a Nicolás Martínez, vino del hermano del presidente, Karim Bukele, de quien se dice es el que toma las decisiones para gobernar a conveniencia.

Al respecto, Mauricio Funes citó vía twitter que “ni siquiera el propio Nayib que ha estado mintiendo, tuvo el coraje de despedirlo. Se deshacen de un funcionario que probó ser honesto y dejan a los que “ordeñan” al gobierno” y que calificó como un despido disfrazado de renuncia.

Por su parte, Yanci Urbina, diputada del FMLN opinó via twitteer que “separar a presidente @bcr_sv por exponer algo que es obligación de todo funcionario: transparentar el dinero público. Expuso: $3,238 millones ingresaron al gobierno…”

El parlamentario René Portillo Cuadra, dijo en una entrevista televisiva que “ al presidente del BCR lo renunciaron porque fue a decir cifras reales. Al pedirle su renuncia o despedir, descabeza a los dos principales muros de contención de las finanzas del país”. Señaló.

Jorge D. Daboub, calificó la decisión como una “renuncia obligada, nos confirma que la gente técnica y decente no tiene cabida en un gobierno de incapaces, corruptos y serviles”.

Los usuarios de las redes sociales opinan, que la renuncia forzada del ex titular se debió a que no se prestó a la corrupción y al desenmascarar las cifras reales del dinero que entró a las arcas del Estado.

Asímismo, consideran que al dejar en evidencia el aprovechamiento del gobierno de Bukele, éste ha montado otra cortina de humo para desviar la atención con un supuesto elevado número de contagio en el municipio de Corinto, Morazán, tal como lo hizo con el destape de las negociaciones con pandillas.