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Presidente Bukele también falla a los damnificados por Amanda

“Vamos a construir las viviendas de la gente que las ha perdido, no importa cuánto cueste”, es otra mentira del mandatario dicha cinco meses atrás.
Las promesas es una estrategia mediática que utiliza el presidente salvadoreño Nayib Bukele, mientras la población alberga la esperanza que será cumplida.
Sin embargo, la sociedad civil la tilda de instrumentalizar las desgracias y problemas sociales para sacar provecho popular, olvidándolas una vez termina el discurso.
Así les pasa a los afectados por la tormenta Amanda, quienes aún esperan el ofrecimiento de $10 mil para cada familia de la Comunidad Nuevo Israel afectada por estos desastres naturales, el cual fue anunciado el 31 de mayo pasado. “Le quiero anunciar a las 50 familias que han perdido su vivienda acá en la comunidad Nuevo Israel que se invertirán $10,000 desde hoy para apoyarles, son compromisos que hoy firmamos como Gobierno”, expresó el Presidente Bukele. A casi cinco meses del paso de las tormentas, 24 familias continúan albergadas en el el Instituto Nacional Técnico Industrial (INTI) a la espera de una promesa presidencial, que como muchas otras no se han cumplido, solo se trató de otro evento publicitario en medio de la tragedia.
Según lo anunciado por la casa de gobierno, las familias serían reubicadas en un terreno estatal que se encuentra en el municipio de San Martín, donde se supone construirán el proyecto habitacional “La Bretaña”.
El predio en mención no presenta avances de alguna construcción, solo una maquinaria de ANDA que perfora un pozo para abastecer a las comunidades aledañas, entre ellas el proyecto prometido.
Los albergados afirman que de parte del ministerio de Vivienda les han notificado que deberán esperar, al menos 12 meses para recibir sus casas, situación que les inquieta ante el inicio del año escolar del próximo año y no les han informado si serán reubicados. En el discurso, el mandatario aseguró que las viviendas se empezarían a construir «no más termine la tempestad, esto puede tardar lo más uno 15 días», pero la realidad para estas familias es otra. Las promesas en la campaña presidencial y después de ganar, siguen sin cumplirse, a pesar de la abundancia de donaciones y recursos que el gobierno ha tenido disponible, pero la prioridad no ha sido la población, sino potenciar a los funcionarios del gabinete que se perfilan para diputaciones y alcaldías