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Nelson Fuentes era presionado por Bukele para hacer persecución política.

El exministro de Hacienda no se prestó al juego sucio y optó por renunciar, al igual que otros funcionarios de gobierno.

La fricción entre el titular de esa dependencia del Estado con las políticas de persecución ordenadas por el mandatario salvadoreño, llegó a un punto de quiebre y Fuentes declinó obedecerlas por considerarlas acciones delictivas y en su lugar depuso du cargo.

Los detalles sobre su renuncia se dieron a conocer en una investigación periodística, la cual menciona qué, en los últimos tres meses, Fuentes fue coaccionado por el mismo presidente Bukele para que congelara los salarios de la Asamblea Legislativa y de la Corte Suprema de Justicia, como medida de presión para obtener más recursos.

Asimismo, el gobernante le exigía acosar fiscalmente a quienes cuestionaran los lineamientos, en especial a los empresarios y políticos por considerarlos enemigos reacios.

La publicación también señala que en esta cartera de Estado, se han realizado más despido del personal que ha sido testigo del mal manejo de los fondos públicos y las irregularidades cometidas hasta la fecha.

Asimismo, se afirma que el Ministerio de Hacienda se ha convertido en la herramienta del gobernante Bukele para realizar persecuciones políticas, prácticas que se han incrementado con el nuevo titular, señalado por hacer negocios con Salud durante la emergencia Sanitaria, cuando era Viceministro de Ingresos por un monto de $750 mil en protectores faciales.

Fuentes tampoco se prestó para realizar transferencias de fondos sin la aprobación de la Asamblea Legislativa y sin decretos de emergencia aprobados, aunque si cumplió otras con mucho tacto, ya que podían ser consideradas como acciones delictivas.

Este sería como uno de los roces más fuertes entre el titular de Hacienda con el gobernante y que finalmente lo llevara a renunciar. Antes de deponer su cargo, éste se presentó a la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa, donde, aceptó que, durante la emergencia, el Ministerio de Agricultura y Ganadería(MAG) reorientó $15,448,050 de fondos púbicos sin contar con el aval de congreso salvadoreño.

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De acuerdo al Faro, esta información es respaldada por declaraciones de dos funcionarios del Gobierno, dos auditores de la Dirección General de Impuestos Internos (DGGI), que pidieron anonimato para no sufrir represalia. Además se incluyen a dos exdirectores y dos exempleados del Ministerio de Hacienda que trabajaron en esta administración.

Tras conocerse algunos motivos de la renuncia de Fuentes, el último remanente del gobierno de Sánchez Cerén, el director de Estudios Legales de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), Javier Castro, escribió en su cuenta de Twitter que “la instrumentalización política del aparato estatal para perseguir, callar y acosar, es un grave abuso de poder y una actuación ilegal que conlleva responsabilidades penales para los funcionarios que las ordenen. Es una actuación propia de los regímenes totalitarios”

Los testigos entrevistados coinciden en que el ministerio de Hacienda se ha convertido en el arma para el chantaje político y manipulador que viola la independencia de los Órganos del Estado.