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Miguel Lacayo: Alianzas económicas estratégicas

El exminsitro de economía afirma que el TLC de Panamá abrió una puerta para que productos salvadoreños ingresaran a ese mercado con preferencias arancelarias.

Con la ratificación del TLC El Salvador- Panamá, desde octubre de 2002, la inversión y exportación de productos despuntaron hacia un mercado de más 160 millones de habitantes (incluye Centro América, México, República Dominicana, Chile y Panamá).

El principal objetivo de este instrumento comercial de era incentivar y consolidar el comercio bilateral, a través de regulaciones en el intercambio de bienes y servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras gubernamentales, facilitación del comercio, entre otros.

Miguel Lacayo, exministro de economía en ese momento y ahora empresario farmacéutico, ve con satisfacción ese esfuerzo, el cual ha significado una oportunidad de negocios para el sector productivo del país.

Refiere que el TLC, vino a reemplazar el Tratado de Libre Comercio e Intercambio Preferencial entre ambos países, vigente desde 1970. “Este acuerdo regional se permitió el acceso al 80.79% de nuestros productos”.

Los productos que se han beneficiado de este mecanismo son los productos farmacéuticos, pinturas, calzado, jabón para lavar, entre otros de mayor demanda de consumo.

Además, dice que la normativa de este TCL es que cumple con los compromisos adquiridos ante la Organización Mundial del Comercio (OCM). “El Salvador ha aprovechado al máximo el TLC y las alianzas económicas estratégicas contribuyen al crecimiento de las inversiones y exportaciones”, comenta Lacayo.

El TLC, sostiene, también estimuló la creación de más empresas exportadoras y con ellas, más competitividad y se abren nuevas fuentes trabajo para los salvadoreños y panameños.

Mantener este instrumento comercial regional es clave para que las economías estén fortalecidas ante situaciones como la que actualmente se vive con la pandemia del Covid-19.