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El gobernante ungido por la gracia de Dios

Carlos Alberto Montaner comenta el intento de golpe de estado del presidente salvareño Nayib Bukele y su extraña creencia de que ha sido ungido por la Divinidad para dirigir a los salvadoreños.

Nayib Bukele era, hasta hace una semana, el gobernante con mayor respaldo popular del planeta. El domingo pasado intentó tomar el Parlamento. Ahora hay que esperar las encuestas para situarlo y saber si sigue siendo “el presidente más guapo y cool del mundo mundial”, como se autocalificó por twitter tras un incontrolable espasmo de narcisismo. Por lo pronto, los estudiantes universitarios protestaron por la intentona golpista.

Se trata del presidente de El Salvador. Tiene 38 años. Comenzó a gobernar en junio del 2019. Ganó las elecciones a sombrerazos. Utilizó las redes sociales como nadie. Sabía que la sociedad salvadoreña estaba cansada de los partidos tradicionales. ARENA –Alianza Republicana Nacionalista-, de centro derecha, había gobernado cuatro veces. Le siguió el FMLNFrente Farabundo Martí de Liberación Nacional–, de carácter comunista por dos periodos. (Aunque contenido por la vigilancia del ejército y la dolarización generada durante el gobierno de Paco Flores).

En total: 30 años, en los cuales fue surgiendo el desprecio por los valores republicanos en las jóvenes generaciones, fenómeno del que se percató Bukele, acaso por su manejo de la propaganda y la publicidad, o tal vez por su propia experiencia de “millennial” que no vivió conscientemente la guerra civil que le costó al país unas 75.000 vidas, y carece de respeto por los pactos que organizaron el fin de la guerra.

Existe una injusta fatiga generalizada contra quienes lograron cambios significativos. En España muchos jóvenes hoy se quejan de la “transición” y votan por “Podemos”, pese a la pasión leninista-chavista de Pablo Iglesias, flamante vicepresidente de Gobierno nombrado por Pedro Sánchez. En Venezuela, echaron por la borda los mejores 40 años de la historia del país, no obstante los errores y la larga corrupción rampante, apoyaron a Hugo Chávez, un discípulo de Fidel Castro que sentó las bases de la destrucción de su país, luego minuciosa y cruelmente completada por Nicolás Maduro. En Polonia y en Hungría se olvidan de lo difícil que fue lograr revertir las décadas de totalitarismo comunista.

¿Para qué seguir dando ejemplos? El paso del tiempo desdibuja la tarea de las generaciones que hicieron historia. Bukele pertenece a ese mundillo nuevo incapaz de entender que ha llegado al poder gracias a quienes crearon el Estado de Derecho conforme a los valores republicanos: separación de poderes, libertades civiles, derechos humanos, constitucionalismo y el principio fundamental del sistema: todos los ciudadanos son iguales ante las leyes y están obligados a cumplirlas.

Leo en Diario de Hoy que “Bukele anunció en 2018 su idea de militarizar la Asamblea Legislativa”. Su proyecto era llegar a la presidencia de la república para remodelarla y dirigirla a su antojo. Era el Mesías. El elegido por Alá o por el Dios de los cristianos –no está claro a cuál le reza–, pero sí es transparente que se cree ungido por la Divinidad para dirigir a los salvadoreños. Incluso, la razón que dio para explicar el fin de la ocupación de la Asamblea estuvo teñida de trascendentalismo: Dios se lo pidió.

No es la primera vez que los salvadoreños tienen a un sujeto que se comunica con Dios al frente del país. En la primera mitad del siglo XX, el “hombre fuerte” de El Salvador fue un militar llamado Maximiliano Hernández Martínez que creía en la reencarnación, hablaba con los muertos y combatía las epidemias cubriendo las luces con trapos de colores. En 1932, ante una huelga, tuvo la inspiración de asesinar comunistas, confirmada en el cementerio por un muerto muy querido por el militar, y se llevó por delante entre 10.000 y 40.000 campesinos en un episodio llamado, obviamente, “La matanza”.

Es una lástima que muchos jóvenes salvadoreños, un pueblo industrioso como pocos, no entiendan que el desarrollo económico está vinculado a la institucionalidad republicana y Dios no tiene vela en esta ceremonia. Es cuestión de paciencia y de respetar las leyes. Lo demás viene por añadidura.

Corrupción

Ministro de Seguridad: La libertad de expresión tiene “límites”

Ante el cuestionamiento de los medios de comunicación no oficiales sobre el caso del cementerio clandestino en Chalchuapa, el funcionario aseguró que dan seguimientos a periodistas que están haciendo apología del delito.

Luego de hacerse público que, al menos unos 47 cadáveres podrían estar en la casa del asesino psicópata y ex policía Hugo Osorio, las autoridades silenciaron al criminólogo a cargo de las excavaciones, a la policía y a la fiscalía.

El caso se maneja con hermetismo y hubo hasta sanciones para el personal que participa en la investigación por revelar información a la prensa independiente, pero no para los medios del oficialismo, los cuales lo hacen a favor del gobierno.

Además, olvidan que la población tiene derecho a estar informado, sobre todo aquellas familias que buscan a sus parientes desaparecidos y que podrían estar en una de esas fosas.

Sin embargo, a pesar de este bloqueo informativo, los comunicadores han dado seguimiento a la información con fuentes que han pedido el anonimato para no tener consecuencias de parte de las autoridades, quienes han minimizado el macabro hallazgo.

Para acallarlos, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, sentenció en una entrevista radial que se hace «seguimiento» de periodistas por sus publicaciones relacionadas con temas de violencia, porque la libertad de expresión «tiene su límite».

El funcionario indicó que se trata de periodistas que, a su juicio, publican con «una clara intención de generar apología», pero sin dar mayores detalles.

Las declaraciones, es interpretado por la Asociación de Periodistas de El Salvador y también por Amnistía Internacional (AI) como una amenaza a la libertad de expresión.

A través de un comunicado, la asociación condenó las amenazas del ministro de Seguridad y lo responsabiliza de cualquier vulneración contra el gremio., indicó la APES en un comunicado de prensa.

«sumamente grave que el Gobierno de Nayib Bukele utilice los cuerpos de seguridad en un claro intento de callar a la prensa no alienada», señalaron.

A esta denuncia se sumó Amnistía Internacional y a través de su directora Erika Guevara-Rosas, calificó de «preocupantes» las declaraciones del ministro de seguridad, ya que “la libertad de prensa es una de las mayores manifestaciones del derecho a la libre expresión”, escribió en su cuenta de twitter.

José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch, califico las declaraciones del Villatoro como un “típico lenguaje de los autoritarios”, escribió a través de Twitter

Para la oposición política del país, se trata de una “mordaza y peligrosa”, señalando que los comunicadores se arriesgan para informar a la población.

Es un retroceso a la democracia, dijo Dina Argueta, al tiempo que cito que los periodistas han venido denunciando acoso desde hace dos años.

Desde que se hizo público el caso de Chalchuapa, Villatoro ha criticado el manejo de la prensa al tema de desapariciones en el país, ya que aseguró que este fenómeno ya existía, pero algunos medios le dan un tratamiento tendencioso.

La principal molestia del ministro de Seguridad fue revelar las cifras de cadáveres, ya que el gobierno trata de minimizar el caso y los

fiscales que dieron la información enfrentan un proceso sancionatorio por dar información.

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Corrupción

Gobierno de Bukele da marcha atrás en su lucha contra la corrupción al abortar a la CICIES

La creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador (CICIES) con la OEA fue aplaudida por Nayib Bukele, pero hoy abandona esa promesa de campaña, la cual investigaba 105 entidades del Estado por presunta corrupción, argumentando falta de confianza.

En septiembre de 2019, a escasos meses de llegar a la presidencia de ese país centroamericano, Bukele rechazó una CICIES con la ONU y se inclinó por hacer un acuerdo de cooperación con la Organización de los Estados Americanos (OEA), dirigida por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, amigo del mandatario.

Sin embargo, poco a poco, el gobernante se ha alejado de esta promesa de campaña luego de que esta comisión en abril de 2020, iniciara la asistencia técnica y monitoreo de los fondos por emergencia sanitaria Covid.19.

Tras este anuncio de irregularidades descubiertas por la CICIES y la condena de parte de la OEA ante la destitución de los Magistrados y el fiscal general y ahora la noticia de que el exalcalde Ernesto Muyshondt será asesor de la OEA, el gobernante explotó y puso punto final tanto a su amistad con Almagro como al acuerdo de la lucha contra la corrupción e impunidad, a través del recién nombrado fiscal general, Rodolfo Delgado.

Según Delgado, la decisión tomada es de conformidad con el artículo 17 de ese mandato, declarando que “no podemos recibir apoyo técnico de una entidad que va a estar asesorada por una persona que negoció con la vida de los salvadoreños a cambio de beneficios electorales», refiriéndose al nombramiento de Muyshondt.

En horas de la noche y en una conferencia de prensa exprés, Bukele confirmó su salida del acuerdo y declaró: ““Hemos decidido que vamos a romper nuestro convenio con la CICIES porque es un despropósito que intentemos combatir la impunidad con precisamente las personas que están promoviendo la impunidad en El Salvador”.

Asimismo, dijo que su gobierno quiere combatir la impunidad, pero como ya no pueden confiar en la OEA, “vamos a buscar alguna organización internacional, otra distinta, para que nos acompañe en la creación de una CICIES que sí combata la impunidad”.

Por su parte, el representante de la CICIES dijo que no se pronunciaría, pero quien sentó posición a través de su cuenta de twitter fue Estados Unidos al lamentar la decisión del gobierno de cerrar su cooperación con dicha Comisión.

“La lucha contra la corrupción es esencial y fundamental. Vamos a seguir buscando la forma de reducir y combatir la corrupción e impunidad», expresó la sede diplomática en El Salvador.

Investigar a la oposición, pero no a su gobierno

Durante la firma del acuerdo el noviembre del 2019, Bukele aseguró que la creación de este organismo era en respuesta a » un clamor del pueblo salvadoreño que se combata la corrupción, pero la población no solo está pidiendo que se combata la corrupción, la población está pidiendo que se combata la corrupción con una Cicies», sentenció.

De esta manera, “cumplía su promesa de campaña”, sacando a luz los actos de corrupción de los gobiernos anteriores, tanto de ARENA como del FMLN, iniciando con las investigaciones de la construcción de la presa hidroeléctrica el Chaparral durante la administración Funes y la desviación de fondos en la construcción del SITRAMSS.

Hasta ese momento todo era “viento en popa”, pero al llegar su turno la situación cambió cuando Ronalth Ochaeta, explicó en ese momento que “como resultado de su trabajo, la Comisión formulará recomendaciones para el fortalecimiento institucional sobre la calidad, efectividad y legitimidad en el gasto público, derivado de la situación de emergencia sanitaria”.

El entonces diputado del FMLN, Jorge Hándal, sentenció que el temor de Bukele se debe a que habían más de 83 avisos de casos de corrupción en la Fiscalía del manejo de fondos estatales de parte de instituciones del gobierno utilizadas para la pandemia y que por ello insistía en una CICIES dependiente del Ejecutivo.

Razón por la cual, Bukele también rechazó la iniciativa presentada por las organizaciones civiles presentada en la Asamblea, que buscaba, entre otras cosas, darle independencia institucional y financiera a la actual CICIES, incluso evitó reunirse con el Enviado Especial para el Triángulo Norte de EE.UU. Ricardo Zúñiga.

Desde que inició su trabajo, la CICIES ha dado asistencia en 25 casos de corrupción investigados por la Fiscalía salvadoreña.  Entre estos, 12 son avisos de posibles ilícitos de corrupción en cinco instituciones, auditó los gastos destinados a la pandemia e investigó siete casos más a solicitud del ex Fiscal General. 

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