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Dino Safie, el joven que usa sus redes sociales para ayudar a las comunidades: “Todos los días pienso que se puede hacer más”

Con su campaña Solidaritón, Dino y más de 100 voluntarios recogen a diario víveres, medicinas y artículos de limpieza, también donaciones en efectivo. Además movilizan gente que no tiene transporte.

A sus 29 años se ha convertido en el vocero del movimiento Solidaritón, que inició en un centro de contención donde estuvo 27 días. Todos los días utiliza sus redes para mover gente para ayudar. En dos meses al menos 100 personas se le han unido.

Con su campaña Solidaritón, Dino y más de 100 voluntarios recogen a diario víveres, medicinas y artículos de limpieza, también donaciones en efectivo. Además movilizan gente que no tiene transporte.

Juan Carlos es músico y padre soltero de Gabriel, de 9 años, pero todos lo conocen como Dino Safie y por su permanente actividad en redes sociales. Tiene 12,300 seguidores en su cuenta de Twitter y más de 40,000 en la de Instagram.

Desde hace dos meses las redes sociales de este joven salvadoreño están inundadas de mensajes de denuncia, pero en su mayoría son de solicitudes de ayuda. Últimamente también abundan los de voluntarios que quieren unirse a su movimiento Solidaritón que nació a principios de marzo para apoyar a la gente afectada por la COVID-19.

Dino hace uso de sus redes sociales para conseguir comida, ya ha repartido 200 canastas solidarias y tiene listas 600 más con víveres que lleva a la gente más necesitada y afectada por la COVID-19.

En cuatro días movilizó a unas 500 personas a sus citas médicas o a sus trabajos, a través de cuatro microbuses rentados a los que llama “Solidari Ride” y que son manejados por voluntarios. También ha creado una cuenta en el sitio web Go Fund Me, en la que hasta el miércoles llevaba recolectados al menos $17,024.

Desde que comenzó, hace dos meses, lo que él llama un movimiento de solidaridad, ha logrado unir a más de 100 personas entre profesionales de todo tipo y edad, que le ayudan desde a manejar los vehículos que renta, participar atendiendo llamadas en un improvisado call centers o repartir la comida o víveres a quienes lo necesitan.

“Son 100 personas pero esto da para más, ya quedó para siempre. El próximo paso es crear una fundación, porque aunque la crisis pase, aquí va a quedar mucha pobreza y gente que va a necesitarnos. No hemos hecho nada todavía”, dice este joven apasionado de la música.

De hecho fue la música lo que lo llevó a ayudar como parte de la parroquia católica donde asistía. Además de cantar se dedicó por años a apoyar a las comunidades pobres de Puerto Parada y Jiquilisco, en Usulután.
La música lo fue absorbiendo y entre las giras y los compromisos como papá soltero fue dejando de lado su colaboración.

Sin embargo, a principios de marzo, cuando lo enviaron a un centro de contención y experimentó hambre y angustia, vio de nuevo la oportunidad de hacer lo que él llama una misión: apoyar a otros.

Juan Carlos, a quien todos conocen como Dino-porque de niño se reía como el perro de los Picapiedra- es un muchacho inquieto que se crió junto a sus abuelos y a su madre, de quienes aprendió que servir a otros es la mejor forma de ser un buen ciudadano. El joven, quiere aclarar que es un ciudadano común. “No soy millonario, como algunos creen”, en referencia a su apellido.

“Pero sí soy millonario de amigos, de gente que todos los días me llama para ofrecerme desde unas cuantas libras de frijoles hasta un camión para recoger un cargamento de jugos, leches y más, que van a donarme”, cuenta.

¿Dónde comenzó todo?
Juan Carlos (Dino) y su grupo Totus Tuus (Todo Tuyo, en latín) regresaban de una gira por México y Guatemala cuando ingresaron al país a principios de marzo. En la frontera les dijeron que por cuarentena obligatoria serían llevados a un centro de contención.

Él y sus cuatro músicos fueron de los primeros en ingresar al albergue de Jiquilisco, que comenzó a llenarse de manera casi instantánea.

“Además del calor, el albergue era un desastre, llegaban y llegaban personas y en un momento hubo hasta 600, colapsaron los baños y pasábamos un día completo sin comer”, recuerda.

“Creamos una directiva y comenzamos a protestar, usando el mismo recurso que usa el Gobierno: las redes sociales, y después de un par de días de presionar y denunciar, comenzaron a llegar camionadas de donativos, vi el poder que se podía tener al presionar así y ya no me solté de eso”, cuenta.

El joven estuvo cinco días en ese albergue hasta que la presión mediática y en redes sociales hizo que lo cerraran.
Posteriormente él y su grupo fueron trasladados a otro centro en Chalatenango y desde ahí se hizo asiduo a las redes sociales.

Su Instagram ya era popular por sus fotografías, pero los seguidores se multiplicaron y Twitter, que apenas lo usaba, se convirtió en su ventana al exterior.

“La gente me tagueaba para que le ayudara y yo comencé a denunciar y a presionar, pero llegaron los ataques y los insultos. Nunca nadie me insultó tanto como en estos dos últimos meses, así que cambié mi estrategia y me hice propositivo y obtuve mejores resultados”, explicó.

Aunque no ha recibido amenazas de muerte confiesa que sí sintió miedo porque tuvo y tiene muchos detractores de lo que él hace. Su defensa es publicar todo lo que ejecuta y cada donativo que recibe, para transmitir transparencia. Así ha ganado más seguidores y gente que le sigue ayudando.

No tiene miedo de contagiarse, asegura, porque su fe es enorme, pero sí de contagiar a alguien, a su mamá que ya es anciana o a su hijo por ejemplo.

Por eso cuando llega a casa luego de extenuantes jornadas ayudando, toma todas las precauciones.
“Me desnudo en la cochera y ahí me baño, casi no tengo contacto con mi mamá y sí, ese es mi temor, contagiarla, pero por lo demás, no quisiera parar nunca de ayudar”, contó emocionado.

Su labor ha trascendido fronteras. Ha sido entrevistado por Univisión y otros medios internacionales pero su mayor recompensa es ver el rostro de la gente, cuando junto a los voluntarios hacen algo por ellos.

Dino invita a todos aquellos que quieran participar de su movimiento a que se unan. “Aquí hay espacio, pero si no pueden, piensen en el que tienen a la par, siempre conocemos a alguien que la está pasando peor que uno y por ahí hay que comenzar. Vendrá mucha crisis y debemos apostar por ser solidarios, esa es la misión que nos toca a todos”, concluyó.

¿Quiere ayudar?
Puede hacerlo donando víveres que puede llevar a la sede de Vanilla Spoon, o a través del sitio https://www.gofundme.com/f/solidariton-juntos-somos-fuertes?utm_source=customer&utm_medium=copy_link-tip&utm_campaign=p_cp+share-sheet abierto para donaciones en efectivo. También puede colaborar como voluntario, contestando llamadas, manejando los vehículos rentados o donando su tiempo para diversas actividades. Puede comunicarse en las redes sociales de Dino o a los teléfonos 7900-3518, 77148181 y 7099-9524

Corrupción

Ministro de Seguridad: La libertad de expresión tiene “límites”

Ante el cuestionamiento de los medios de comunicación no oficiales sobre el caso del cementerio clandestino en Chalchuapa, el funcionario aseguró que dan seguimientos a periodistas que están haciendo apología del delito.

Luego de hacerse público que, al menos unos 47 cadáveres podrían estar en la casa del asesino psicópata y ex policía Hugo Osorio, las autoridades silenciaron al criminólogo a cargo de las excavaciones, a la policía y a la fiscalía.

El caso se maneja con hermetismo y hubo hasta sanciones para el personal que participa en la investigación por revelar información a la prensa independiente, pero no para los medios del oficialismo, los cuales lo hacen a favor del gobierno.

Además, olvidan que la población tiene derecho a estar informado, sobre todo aquellas familias que buscan a sus parientes desaparecidos y que podrían estar en una de esas fosas.

Sin embargo, a pesar de este bloqueo informativo, los comunicadores han dado seguimiento a la información con fuentes que han pedido el anonimato para no tener consecuencias de parte de las autoridades, quienes han minimizado el macabro hallazgo.

Para acallarlos, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, sentenció en una entrevista radial que se hace «seguimiento» de periodistas por sus publicaciones relacionadas con temas de violencia, porque la libertad de expresión «tiene su límite».

El funcionario indicó que se trata de periodistas que, a su juicio, publican con «una clara intención de generar apología», pero sin dar mayores detalles.

Las declaraciones, es interpretado por la Asociación de Periodistas de El Salvador y también por Amnistía Internacional (AI) como una amenaza a la libertad de expresión.

A través de un comunicado, la asociación condenó las amenazas del ministro de Seguridad y lo responsabiliza de cualquier vulneración contra el gremio., indicó la APES en un comunicado de prensa.

«sumamente grave que el Gobierno de Nayib Bukele utilice los cuerpos de seguridad en un claro intento de callar a la prensa no alienada», señalaron.

A esta denuncia se sumó Amnistía Internacional y a través de su directora Erika Guevara-Rosas, calificó de «preocupantes» las declaraciones del ministro de seguridad, ya que “la libertad de prensa es una de las mayores manifestaciones del derecho a la libre expresión”, escribió en su cuenta de twitter.

José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch, califico las declaraciones del Villatoro como un “típico lenguaje de los autoritarios”, escribió a través de Twitter

Para la oposición política del país, se trata de una “mordaza y peligrosa”, señalando que los comunicadores se arriesgan para informar a la población.

Es un retroceso a la democracia, dijo Dina Argueta, al tiempo que cito que los periodistas han venido denunciando acoso desde hace dos años.

Desde que se hizo público el caso de Chalchuapa, Villatoro ha criticado el manejo de la prensa al tema de desapariciones en el país, ya que aseguró que este fenómeno ya existía, pero algunos medios le dan un tratamiento tendencioso.

La principal molestia del ministro de Seguridad fue revelar las cifras de cadáveres, ya que el gobierno trata de minimizar el caso y los

fiscales que dieron la información enfrentan un proceso sancionatorio por dar información.

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Corrupción

Gobierno de Bukele da marcha atrás en su lucha contra la corrupción al abortar a la CICIES

La creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador (CICIES) con la OEA fue aplaudida por Nayib Bukele, pero hoy abandona esa promesa de campaña, la cual investigaba 105 entidades del Estado por presunta corrupción, argumentando falta de confianza.

En septiembre de 2019, a escasos meses de llegar a la presidencia de ese país centroamericano, Bukele rechazó una CICIES con la ONU y se inclinó por hacer un acuerdo de cooperación con la Organización de los Estados Americanos (OEA), dirigida por el secretario general de la OEA, Luis Almagro, amigo del mandatario.

Sin embargo, poco a poco, el gobernante se ha alejado de esta promesa de campaña luego de que esta comisión en abril de 2020, iniciara la asistencia técnica y monitoreo de los fondos por emergencia sanitaria Covid.19.

Tras este anuncio de irregularidades descubiertas por la CICIES y la condena de parte de la OEA ante la destitución de los Magistrados y el fiscal general y ahora la noticia de que el exalcalde Ernesto Muyshondt será asesor de la OEA, el gobernante explotó y puso punto final tanto a su amistad con Almagro como al acuerdo de la lucha contra la corrupción e impunidad, a través del recién nombrado fiscal general, Rodolfo Delgado.

Según Delgado, la decisión tomada es de conformidad con el artículo 17 de ese mandato, declarando que “no podemos recibir apoyo técnico de una entidad que va a estar asesorada por una persona que negoció con la vida de los salvadoreños a cambio de beneficios electorales», refiriéndose al nombramiento de Muyshondt.

En horas de la noche y en una conferencia de prensa exprés, Bukele confirmó su salida del acuerdo y declaró: ““Hemos decidido que vamos a romper nuestro convenio con la CICIES porque es un despropósito que intentemos combatir la impunidad con precisamente las personas que están promoviendo la impunidad en El Salvador”.

Asimismo, dijo que su gobierno quiere combatir la impunidad, pero como ya no pueden confiar en la OEA, “vamos a buscar alguna organización internacional, otra distinta, para que nos acompañe en la creación de una CICIES que sí combata la impunidad”.

Por su parte, el representante de la CICIES dijo que no se pronunciaría, pero quien sentó posición a través de su cuenta de twitter fue Estados Unidos al lamentar la decisión del gobierno de cerrar su cooperación con dicha Comisión.

“La lucha contra la corrupción es esencial y fundamental. Vamos a seguir buscando la forma de reducir y combatir la corrupción e impunidad», expresó la sede diplomática en El Salvador.

Investigar a la oposición, pero no a su gobierno

Durante la firma del acuerdo el noviembre del 2019, Bukele aseguró que la creación de este organismo era en respuesta a » un clamor del pueblo salvadoreño que se combata la corrupción, pero la población no solo está pidiendo que se combata la corrupción, la población está pidiendo que se combata la corrupción con una Cicies», sentenció.

De esta manera, “cumplía su promesa de campaña”, sacando a luz los actos de corrupción de los gobiernos anteriores, tanto de ARENA como del FMLN, iniciando con las investigaciones de la construcción de la presa hidroeléctrica el Chaparral durante la administración Funes y la desviación de fondos en la construcción del SITRAMSS.

Hasta ese momento todo era “viento en popa”, pero al llegar su turno la situación cambió cuando Ronalth Ochaeta, explicó en ese momento que “como resultado de su trabajo, la Comisión formulará recomendaciones para el fortalecimiento institucional sobre la calidad, efectividad y legitimidad en el gasto público, derivado de la situación de emergencia sanitaria”.

El entonces diputado del FMLN, Jorge Hándal, sentenció que el temor de Bukele se debe a que habían más de 83 avisos de casos de corrupción en la Fiscalía del manejo de fondos estatales de parte de instituciones del gobierno utilizadas para la pandemia y que por ello insistía en una CICIES dependiente del Ejecutivo.

Razón por la cual, Bukele también rechazó la iniciativa presentada por las organizaciones civiles presentada en la Asamblea, que buscaba, entre otras cosas, darle independencia institucional y financiera a la actual CICIES, incluso evitó reunirse con el Enviado Especial para el Triángulo Norte de EE.UU. Ricardo Zúñiga.

Desde que inició su trabajo, la CICIES ha dado asistencia en 25 casos de corrupción investigados por la Fiscalía salvadoreña.  Entre estos, 12 son avisos de posibles ilícitos de corrupción en cinco instituciones, auditó los gastos destinados a la pandemia e investigó siete casos más a solicitud del ex Fiscal General. 

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