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Bukele también cometió evasión fiscal

Asegura perseguir a los evasores de tributos, pero él tampoco declaró un millón de dólares entre 2012 a 2015.

La transparencia nunca se ha llevado con el ahora presidente de la República, Nayib Bukele, ya que el gobernante salvadoreño también se encuentra entre los evasores de tributos.

Según investigaciones periodísticas realizada en 2018, se encontraron irregularidades en la declaración de probidad durante su gestión como alcalde de Nuevo Cuscatlán entre 2012 a 2015, por lo que la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia solicitó a la Corte Plena iniciar un juicio civil.

De acuerdo a los documentos, Bukele no declaró a Hacienda cerca de $850 mil en ingresos otorgados por la agencia de publicidad Obermet, bajo la representación legal de su hermano Karim Bukele.

Con esta investigación, el aspirante a la presidencia por el Movimiento Nuevas Ideas y finalmente adoptado por GANA, expuso a Probidad que el dinero que le otorgó a Obermet, empresa familiar cobraba por terceras personas, cambiaban los cheques y le entregaban en efectivo.

Su declaración no fue convincente para probidad ya que no era suficientemente clara para justificar los incrementos patrimoniales. Además, probidad también cuestiona que el gobernante no notificó la adquisición de un apartamento en la declaración correspondiente al ejercicio fiscal, cuyo valor rondaba los $300 mil, con dinero de los cheques de Obermet.

Según la Probidad, al menos $330 mil dólares no habrían sido cancelados por Bukele en concepto de impuesto sobre la renta en la adquisición de este bien y las regalías de Obermet.

Sobre esto, el entonces alcalde capitalino cuestionó, como es costumbre las acciones fiscalizadoras, respondiendo que no había problema, ya que se trata de donaciones de una empresa familiar y que el responsable de determinar si existió una evasión fiscal es el Ministerio de Hacienda.

Karim Bukele, aseguró a la revista Factum que el apartamento en mención fue un regalo de su padre Armando, por lo que dicho inmueble, junto con las donaciones de Obermet, ya habían pagado impuesto previo a llegar a manos del actual alcalde capitalino.

Asímismo, reconoció que las donaciones de Obermet ayudaron a financiar la campaña que su hermano realizó para ganar la alcaldía de San Salvador en 2015.

Probidad en su momento recriminó el trabajo del Estado, el cual debe transparentar las actividades económicas que los funcionarios mantienen de forma paralela con la función pública.

De acuerdo con una publicación de la Prensa Gráfica, la empresa publicitaria de los Bukeles decenas de ganó contratos de publicidad para entidades del Ejecutivo entre 2012 y 2016, lo que le habría reportado regalías por más de $20 millones de dólares.

Con ello queda claro que el presidente Bukele habría recibido donaciones de Obermet producto de contratos publicitarios del FMLN, partido lo llevó a la vida política con el gane de la alcaldía Nuevo Cuscatlán en 2012.

Para Bukele la evasión fiscal debe ser castigada para acabar con la corrupción, sin embargo aplica solo para sus oponentes, a los que él llama “los mismos de siempre”, olvidándose que él y su gabinete son los principales evasores al no rendir cuentas.