Saltar al contenido

Bukele ordenó el despido del expresidente del BCR por desmentirlo

Por cumplir la ley y apegarse a la Constitución de la República, Nicolás Martínez fue obligado a renunciar por revelar que el gobierno sí disponía de recursos para atender la crisis sanitaria Covid-19.

 

A diferencia de otros funcionarios que se resistieron declaran ante la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa sobre los gastos de la pandemia, Martínez, decidió asistir aún en contra de la orden presidencial.

 

Un día antes de acudir al llamado del congreso salvadoreño, Alejandro Zelaya, titular de Hacienda y Carolina Recinos, comisionada presidencial, trataron de

Persuadirlo.

Sin embargo, el exfuncionario del BCR se mantuvo firme a la ley y a la Constitución de la República y detalló que el gobierno disponía de $2,643 millones para atender la pandemia, contradiciendo las declaraciones de Bukele, quien aseguraba que “no había recibido ni un centavo partido por la mitad” en la emergencia.

“Cuando el presidente decía que no tenía ni cinco, para mí, como presidente del BCR, era un posicionamiento político, pero yo no soy deliberante ni participante en las decisiones políticas del Ejecutivo, por lo tanto, si él lo decía, él tiene que dar las explicaciones del caso. Pero yo sabía, por los medios y todo, que dinero había entrado”, dijo.

Luego de acudir a rendir cuentas, en horas de la tarde fue notificado por la asistente del secretario Conan Castro para que se presentara el siguiente día a Casa Presidencial en carácter de urgencia.

De antemano sabía que el llamado era consecuencia de sus declaraciones ante la Comisión de Hacienda, las cuales no fueron de agrado para el mandatario. Por lo que el 17 de septiembre, a primeras horas, Martínez se presentó con Castro y le notificó que el Presidente pedía que abandonara el cargo, que estaba destituido.

“Le pregunté que qué era eso y me dijo: ‘no, por favor, ponga la renuncia. Es que mire, usted fue a la Asamblea y se le había dicho que no fuera”, argumentó Castro.

Martínez es contundente al afirmar que: “Ni el presidente ni ninguna otra autoridad política del gobierno le pueden pedir o condicionar la autonomía o independencia al presidente del BCR, porque el BCR es una institución técnica, de carácter autónomo. Eso está en la ley orgánica del BCR, en su artículo 1”, precisó.

Asimismo, aclaró que “El presidente del Banco Central es un funcionario técnico, no político partidario y esta no es una decisión del presidente del banco o del presidente de la República, es la ley y todos tenemos que respetar la ley”.

Explicó que su asistencia a la Asamblea era “un mandato de ley” que debía cumplir porque está en la Constitución, en el artículo 131, y “en el reglamento de la Asamblea Legislativa que es obligación de los funcionarios asistir cuando las comisiones especiales nos piden”, puntualizó.

Por otra parte, el expresidente del BCR también manifestó no estar de acuerdo con su despido por cumplir la ley, “por comportarme éticamente, por hacer mi trabajo y por ser transparente y cumplir mi deber cívico”.

Ante ello, el ex funcionario presentó un amparo a la Corte Suprema de Justicia para que le restituyan sus derechos constitucionales y retomar el cargo como Senior Financiero que tenía antes de ser presidente, pues había pedido una licencia sin goce de sueldo mientras estuviera en la presidencia del banco.

Sin embargo, esta plaza fue cerrada el pasado 3 de noviembre, según la resolución 35/2020, asignándole una plaza con menos funciones que las que tenía, no se le dio acceso a su correo electrónico ni a los archivos que había guardado por muchos años como técnico.

Martínez fue nombrado presidente del BCR el 29 de noviembre de 2019 y fue despedido luego de 23 años de laborar en la institución, en donde ingresó como analista económico.

Además, posee posgrados en Macroeconomía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y en Economía y Finanzas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos del Banco de Guatemala.

El actual presidente de la institución, Douglas Rodríguez, tiene fuertes vínculos con el gobernante salvadoreño, pero su formación académica no cumple con la ley orgánica del BCR.

Finalmente, Martínez, manifiesta que: “Si él (Bukele) cree que ahora es mejor tener un político, yo creo que los asesores de él andan super desubicados. Eso no es correcto. El presidente del BCR tiene que ser nombrado en base a los requisitos que dice la ley”.