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Bukele empoderada pandillas con las negociaciones

La efectividad del Plan Control Territorial es cuestionada y el presidente Bukele sigue el patrón de sus antecesores al negociar con estas estructuras criminales.

En una entrevista concedida al Diario de Hoy, el criminólogo e investigador de temas de seguridad y de las pandillas en el país, Carlos Ponce afirma que “la pandilla aún tiene un control robusto en el territorio” y no puede medirse la efectividad del Plan control Territorial porque no se tiene claridad de los parámetros de éste, al menos, públicamente.

Para Ponce, las treguas pactadas con estos grupos delincuenciales los han empoderado, por lo que diferentes analistas ven una contradicción entre la reducción de los índices delincuenciales y el enfoque geográfico, es decir, que se priorizaron algunos municipios, pero no hay disminución, mientras que en otros que no estaban en el plan si experimentan una reducción.

En ese sentido, el profesional cuestiona si esta realidad se debe al Plan Control Territorial, el cual se ha publicitado en los medios de comunicación o hay algo más, por ejemplo, las negociaciones entre funcionarios del gobierno y líderes de pandillas, como fue denunciado recientemente por el periódico digital El Faro.

Además, el amplio despliegue policial y militar en ciertas zonas es visto como una estrategia disuasiva más que efectiva y para lograr los objetivos debería ir acompañada de otros elementos, a parte que no se tiene la cantidad de elementos de seguridad para ampliarlo a nivel nacional.

En la misma entrevista, el criminólogo fue consultado sobre si el gobierno estaría usando inteligencia policial para combatir las pandillas, Ponce recordó que ésta ha sido utilizada con fines políticos, electorales, pero actualmente desconoce su enfoque y aplicación. El Plan Control Territorial solo lo conoce el gobierno de Bukele.

Las treguas las fortalecen

“Las pandillas tienen un amplio control en el territorio” y todo apunta a que existe una negociación, tal como lo citó El Faro. Además, señala que no se han debilitado como se ha hecho creer con el Plan del gobierno.

Incluso, dice, durante la pandemia quedó claro quien tiene el mando y estas estructuras montaron “un sistema de vigilancia mucho más efectivo que el Gobierno, que obligaba a golpes a los residentes de diferentes comunidades a que acataran las medidas de distanciamiento social y que no salieran”, apuntó Ponce.

La actual tregua no difiere mucho de las anteriores, por ejemplo, Munguía Payés, adoptó “estados de sitios focalizados”, anunciaba endurecer las cosas, pero “clandestinamente estaba negociando con las pandillas”.

Hoy, el actual gobierno toma el mismo discurso a fin de ocultar la negociación, manipula ese sentimiento de inseguridad en la población y vender los resultados con una estrategia publicitaria en los medios.

Lo que no se puede negar, sostiene, es que las pandillas tienen la capacidad de hacer varias cosas en el territorio. “Tienen una base social bastante amplia” y este tipo de negociación entre políticos viene a legitimarlas, a reconocerlas y al final se vuelven influyentes en las decisiones de sus comunidades e incidir en los resultados electorales.